Homero Taisen presentó su álbum debut titulado “Triángulo Uno”, un trabajo que se inscribe dentro del espectro del rock indie y que incorpora elementos de pop melancólico, guitarras acústicas y destellos electrónicos, según la información difundida en su material de prensa.
El disco propone una estructura sonora en la que conviven diferentes géneros musicales, incluyendo también referencias al dream pop y a la zamba. La producción se describe como un trabajo detallado en su composición, en el que se abordan temáticas como el romanticismo, el desamor, la autodestrucción y la pérdida de control.
De acuerdo con la presentación oficial, “Triángulo Uno” construye ambientes musicales que alternan entre momentos de calma y secciones de mayor tensión, generando contrastes a lo largo del álbum. El material destaca el uso de dinámicas que buscan reflejar estados emocionales variables dentro de una misma obra.
El artista define su enfoque creativo a partir de una búsqueda personal vinculada a diferentes entornos y sensaciones. Según sus declaraciones, su relación con la música se inició desde la escucha y posteriormente se transformó en interpretación y composición, incorporando su rol como cantante y multiinstrumentista.
En su recorrido artístico, Taisen señala influencias asociadas tanto a la vida urbana como a la vida en el campo, así como temáticas relacionadas con la poesía de lo fragmentado y procesos de superación personal.
“Triángulo Uno” constituye el primer trabajo discográfico de Homero Taisen, en el que se sintetizan diversas influencias estilísticas y narrativas dentro de una misma propuesta musical.