¿Qué ocurre en el cuerpo cuando comienza una canción?
Antes de que reconozcamos una melodía, el cuerpo ya reaccionó. Cambios en la respiración, en el ritmo cardíaco y en la tensión muscular aparecen en los primeros segundos. El sistema nervioso responde al sonido de forma automática, sin esperar una interpretación consciente.
¿Por qué algunos ritmos nos hacen mover sin pensarlo?
El cerebro tiene circuitos que conectan directamente el sonido con el movimiento. No es una decisión, es un reflejo. Ciertos patrones rítmicos activan zonas motoras incluso cuando no nos estamos moviendo. El cuerpo “ensaya” el movimiento antes de ejecutarlo.
¿Cómo influye la música en nuestras emociones corporales?
Las emociones no son solo mentales, son estados físicos. La música puede tensar, relajar, acelerar o calmar el cuerpo. No cambia solo lo que sentimos, sino cómo lo sentimos: dónde se localiza la emoción, cuán intensa es y cuánto dura.
¿Por qué a veces sentimos una canción en el pecho o en el estómago?
Porque el sistema nervioso interpreta el sonido como una señal interna. No escuchamos solo con los oídos, escuchamos con todo el cuerpo. Las vibraciones, los patrones y las frecuencias se traducen en sensaciones corporales concretas.
¿Qué nos dice esto sobre la experiencia musical?
La música no entra primero por la mente, entra por el cuerpo. Pensamos una canción después de haberla sentido. La experiencia musical no es intelectual en origen: es física, visceral y preconsciente.